4 de mayo de 2012

El Telescopio


El Telescopio.
400 años en la línea del tiempo. Con estos sensacionales instrumentos hemos podido asistir a la visualización de bellas imágenes de los planetas, estrellas y otros objetos estelares del Universo que nos rodea.
1609
Hace ya 400 años, Galileo dio nacimiento a la astronomía moderna con el más útil de los instrumentos, preservado ahora para en el museo de historia de la ciencia de Florencia en Italia. Lentes de apenas una 1,5 pulgadas dentro de tubos de madera pudieron captar por primera vez las manchas solares, los planetas cercanos a La Tierra y nuestro satélite, La Luna.
 1670
Johannes Hevelius desarrolló en Dazling un telescopio de 150 pies de alto cuyo principal problema era el ondulamiento debido al viento.   
1789
Sir William Herschel descubrió el planeta Urano en 1781 con un telescopio reflectante hecho a mano. Ocho años más tarde y con la ayuda económica del rey Jorge III, completó la estructura de su telescopio de 40 pies en Slough, Inglaterra. Debido a su peso y tamaño, el telescopio resultó ser menos eficaz de lo que se pensaba en un principio y sólo fue de utilidad hasta 1814, año en que se prescindió de él. 
1840
John William Draper consiguió esta, la primera fotografía de la luna en 1840 usando el proceso de daguerrotipo creado por Louis-Jacques-Mandé Daguerre.
1845
Lord Rosse completó la construcción de su telescopio reflectante más conocido por el nombre de “Leviatán de la ciudad de Parsons” en Irlanda en 1845. Con una lente principal de 6 pies de diámetro, este telescopio fue el responsable del descubriemiento de la primera nebulosa en espiral.

1882
El Observatorio Naval de la U.S. en Washington DC envió en 1882 ocho expediciones alrededor del mundo para observar el tránsito del planeta Venus. De las cerca de 1,700 fotografías que se tomaron, esta es la única que aún perdura a día de hoy.
1897
El telescopio de 40 pulgadas en el Observatorio de Yerkes completado en 1897, tiene el honor de ser el telescopio reflectante más grande jamás construido. Su uso de espejos fue utilizado posteriormente en lugar de las lentes, ya que esto aseguraba una construcción con mayor porcentaje de éxito.
1917
El telescopio de 100 pulgadas Hooker vio la luz por primera vez en 1917 en el Observatorio del Monte Wuilson en Pasadena, California. A él se debe un gran descubrimiento en el que Edwin Hubble determinó la distancia a la nebulosa de Andrómeda en 1924 y consecuentemente que esta descansaba más allá de los límites de la Vía Láctea.
 1930
Clyde Tombaugh descubrió el que en ese momento y hasta hace poco se consideraba un planeta del Sistema Solar, Plutón. La siguiente fotografía fue tomada en el Observatorio Lowell en Flagstaff, Arizona con un telescopio de 13 pulgadas.
1948
El telescopio Hale de 200 pulgadas en Monte Palomar, California, ha servido a la ciencia durante 60 años, haciendo descubrimientos indispensables sobre galaxias y los quasar.
1990
El telescopio Hubble fue puesto en órbita gracias al Discovery en abril de 1990 y desde entonces lleva fotografiando con detalle el Universo que nos rodea. Con casi 3 décadas a sus espaldas, aún sigue revelando importantes descubrimientos acerca de la muerte y nacimiento de las estrellas así como la naturaleza expansiva del Universo. Su última modificación se realizó hace unos meses, en mayo de 2009, aumentando su resolución.
 2005
El telescopio de espejos gemelos binocular (LTB) vio por primera vez la luz en  2005 en Arizona y sus espejos binoculares se emplearon por vez primera en 2008.  Con imágenes 10 veces más nítidas que el Hubble, pertenece a una nueva generación de telescopios gigantes, nos llevará al borde mismo del Universo.

                      Telescopio Hubble.


La Vía Láctea, destinada a colisionar con Andrómeda.


La Vía Láctea, destinada a colisionar con Andrómeda.

Este par de galaxias (Arp 272) en el cúmulo de Hércules nos desvela una imagen instantánea de la colisión entre dos galaxias espirales. Es el destino que le espera a la Vía Láctea y a Andrómeda, que parecen abocadas a entrar en colisión en el plazo de unos seis mil millones de años.
El resultado del encuentro entre dos grandes galaxias espirales es la fusión completa entre ambas. Una fusión que dará lugar a una única galaxia elíptica cuya masa será la suma de las masas de las dos galaxias iniciales.

A 450 millones de años-luz..

La conexión existente entre los brazos espirales de estas dos galaxias señala el principio de una unión duradera. En los catálogos clásicos estas dos galaxias se denominan NGC6050 e IC1179 pero, más recientemente, cuando el astrónomo Halton Arp descubrió la interacción existente entre ambas, el par pasó a designarse Arp 272 (pues fue incluida con el número 272 en su Atlas de Galaxias Peculiares). Este par se encuentra en el cúmulo de Hércules a una distancia de unos 450 millones de años-luz. La presente imagen, tomada por el telescopio espacial Hubble, cubre una región de unos 150 mil años-luz de tamaño en el espacio.
Las galaxias no viven de manera solitaria. Sometidas entre ellas a la intensa fuerza de la gravedad, las galaxias constituyen nutridas comunidades denominadas 'cúmulos de galaxias'. En las regiones centrales de estos cúmulos se aglomera un gran número de galaxias que se encuentran moviéndose rápidamente, obedeciendo a las fuerzas gravitatorias ejercidas por las galaxias vecinas.
Las velocidades relativas entre las galaxias en tales regiones centrales son del orden de unos miles de kilómetros por segundo y las distancias típicas entre galaxias en estas zonas son “tan sólo” de unos 5 millones de años-luz (esto es, unas 50 veces el tamaño de una galaxia individual). Las colisiones entre galaxias son, por tanto, relativamente frecuentes. Se estima que, en cada cúmulo de galaxias, hay una colisión cada varios cientos de millones de años.
  
La colisión entre la Vía Láctea y Andrómeda.

Nuestra galaxia, la Vía Láctea, forma parte de un cúmulo al que se suele denominar el Grupo Local.
Se han identificado más de treinta grandes galaxias como miembros inequívocos de este grupo, además de numerosas galaxias enanas.
Entre los miembros del Grupo Local se encuentran las vecinas Nubes de Magallanes y la gran galaxia de Andrómeda.
A una distancia de unos 2,5 millones de años luz, Andrómeda se encuentra actualmente dirigiéndose hacia la Vía Láctea a una velocidad de un centenar de kilómetros por segundo. Podemos pues prever la colisión de Andrómeda con la Vía Láctea en el plazo de unos seis mil millones de años.

Espiral + espiral = elíptica.

Cada galaxia espiral de tamaño medio (del tipo de la Vía Láctea) contiene cientos de miles de millones de estrellas y una población de nubes interestelares distribuidas, principalmente, a lo largo de los brazos espirales.
Cuando dos de tales galaxias espirales entran en colisión, las estrellas (muy compactas respecto del tamaño de las galaxias) alteran de manera prácticamente errática sus trayectorias, pues se ven sometidas a numerosas fuerzas gravitatorias. Las ordenadas estructuras espirales se desdibujan y la población estelar resultante se distribuye en un gran elipsoide.
Los efectos de tal colisión galáctica son particularmente dramáticos para las grandes nubes interestelares gaseosas. Debido a su gran tamaño (de hasta miles de años luz), tales nubes entran en colisión generándose grandes ondas de choque que comprimen y calientan el gas dando lugar a enormes brotes de formación de estrellas nuevas.
Así pues, la colisión entre dos galaxias se pone de manifiesto mediante la formación violenta de nuevas generaciones de estrellas que consumen rápidamente el gas ambiente. En unas cuantas decenas de millones de años, la mayor parte del gas se ha convertido en estrellas.
El resultado de la colisión de dos galaxias espirales, como la Vía Láctea y Andrómeda, es una galaxia elíptica cuya masa, en forma esencialmente estelar, es la suma de las masas de las dos galaxias iniciales.



La galaxia grande se come a la chica.

Cuando una galaxia enana cae en el campo gravitatorio de una gran galaxia, la primera queda atrapada y es “engullida” por la segunda. Esta ley de “la galaxia grande se come a la chica” hace que las grandes galaxias vayan creciendo cada vez más, mientras que sobre las enanas se cierne, a largo plazo, una amenaza de extinción.
Nuestra Vía Láctea ya ha dado pruebas de su voracidad engullendo varias galaxias enanas que son identificadas en su seno como enormes cúmulos estelares que aún conservan cohesión y entidad propia. Además, en el plazo de unos tres mil millones de años, las galaxias satélites más próximas de nuestra Galaxia, las Nubes de Magallanes, también serán completamente absorbidas por la Vía Láctea.
Este fenómeno de canibalismo galáctico favorece la formación de grandes galaxias en las zonas centrales (más pobladas) de los grandes cúmulos galácticos.


Fuente: gavitos grupos


The Beatles - Across the Universe (a través del universo)









La nave secreta de la Unión Soviética


La nave secreta de la Unión Soviética

La Unión Soviética llegó a fabricar y lanzar cuatro tipos de naves capaces de transportar seres humanos al espacio. Las primeras fueron las míticas Vostok y sus variantes, las Vosjod. Después llegarían las robustas Soyuz, aún en servicio. En los años 80 se introdujo el sistema Burán, un gran transbordador espacial que sólo llegaría a volar en una ocasión y sin tripulación. Sin embargo, la cuarta nave sigue siendo una desconocida para la mayoría del público. Esta es la historia de la nave de Cheloméi.
   De izquierda a derecha: Serguéi Koroliov, Vasili Mishin, Valentin Glushko y   Vladímir Cheloméi.
La estrella de Cheloméi
En 1960, Vladímir Nikoláievich Cheloméi entraría a formar parte del selecto grupo de ingenieros responsables del programa espacial soviético de la mano de Nikita Jruschov. Su oficina de diseño, la OKB-52, pronto dejaría de ser un oscuro instituto de investigación especializado en la construcción de misiles de crucero para convertirse en todo un imperio aeroespacial a golpe de decreto. Puede que la intención del líder soviético fuese romper el monopolio en temas espaciales que ejercía la oficina OKB-1 del gran Serguéi Koroliov. O quizás sólo quería echarle una mano a su hijo, por entonces ingeniero de la OKB-52. Quién sabe. En cualquier caso, Cheloméi pronto pasaría a la acción proponiendo todo un programa espacial paralelo al de Koroliov. Cohetes gigantes, estaciones espaciales, raketoplanos… cualquier cosa parecía posible para el ambicioso Cheloméi.
LK-1 y LK-700.
El 3 de agosto de 1964 Cheloméi lograría su primera gran victoria frente a Koroliov. Ese día, Jruschov decidió entregar sin previo aviso el programa de sobrevuelo lunar L1 de la OKB-1 para entregárselo a la OKB-52. Cierto es que el programa L1 de Koroliov preveía hasta seis lanzamientos de cohetes derivados del R-7 Semyorka para mandar una nave Soyuz alrededor de nuestro satélite, mientras que la propuesta de Cheloméi sólo necesitaba un lanzamiento de su nuevo y flamante lanzador pesado, el Protón (UR-500K / 8K82K). El proyecto se denominaría LK-1 (Lunni Korabl/Лунный Корабль, “nave lunar”) y tendría como objetivo enviar un cosmonauta a la Luna antes de 1967, a tiempo para celebrar así el 50º aniversario de la Revolución Socialista de Octubre.
                                     Maqueta de la nave lunar LK-1 de Cheloméi (Novosti Kosmonavtiki).
El diseño de la LK-1 era muy similar a la Apolo norteamericana, consistente en una pequeña cápsula cónica y un módulo de servicio. La cápsula, denominada simplemente “aparato de retorno”, VA (Vozvraschaemi Apparat / Возвращаемый Аппарат), sería la primera incursión de la OKB-52 en el diseño de un vehículo de este tipo. La masa de la LK-1 no superaría las cuatro toneladas, mientras que su diámetro máximo sería de 2,511 metros. La OKB-52 llevó a cabo innumerables pruebas para encontrar la forma óptima para la VA y que fuese capaz de soportar las temperaturas de una reentrada atmosférica a velocidades superiores a los 11 km/s, la “velocidad de escape” terrestre. Las características aerodinámicas de la VA serían superiores a las de la cápsula de la Soyuz (SA), cuya forma de campana estaba dictada por la necesidad de maximizar su volumen interno.
Pero la LK-1 no llegaría muy lejos. A finales de 1964 Jruschov es apartado del poder y Cheloméi pierde su principal apoyo político. Aunque se mantendrá como una de las grandes oficinas del programa espacial, ya nada volverá a ser lo mismo para la OKB-52. De entrada, el programa LK-1 es cancelado y devuelto a la oficina de Koroliov. La OKB-1 decidirá mantener el Protón como lanzador principal del proyecto, pero sustituyendo la LK-1 por una nave Soyuz modificada (7K-L1), conocida en Occidente bajo el sobrenombre de Zond.
Cheloméi no tira la toalla y propone en 1964 un programa de vuelo tripulado a la superficie lunar usando el cohete gigante UR-700. El proyecto sería una competencia directa al programa de alunizaje N1-L3 de Koroliov, en teoría el único que contaba con la autorización del gobierno soviético. Según los planes de la OKB-52 (por entonces renombrada TsKBM), el UR-700 mandaría a la Luna una nave LK-3 en una trayectoria directa, sin necesidad de pasar por la órbita terrestre o la lunar. La LK-3 pronto daría paso a la LK-700, más masiva. Ambos vehículos emplearían el mismo diseño de cápsula VA ideado para la LK-1, pero ampliado para soportar una tripulación de dos cosmonautas. La masa de la nave en la superficie lunar superaría las 17 toneladas (frente a las 15 toneladas del módulo lunar del Apolo), aunque la VA tendría una masa de sólo 3,1 toneladas al aterrizar (el módulo de mando del Apolo pesaba 5,3 toneladas una vez finalizada la misión). Lamentablemente, el programa UR-700/LK-700 jamás pasó de la fase de diseño previo y Cheloméi se quedó, una vez más, sin la posibilidad de mandar un hombre al espacio.
Proyecto Almaz: OPS, TKS y VA.
A mediados de los años 60, mientras trabajaba en los programas LK-1 y LK-700, Cheloméi propuso otro proyecto no menos ambicioso: una estación espacial militar que pudiese espiar a los Estados Unidos. El proyecto recibió el nombre en código de Almaz (“diamante”), siguiendo la tradición de la OKB-52 de nombrar sus proyectos con nombres de piedras preciosas. A diferencia de los “fantasiosos” planes lunares, Almaz recibió muy pronto el apoyo incondicional de los militares soviéticos, temerosos de las capacidades del programa MOL de la Fuerza Aérea norteamericana.
fuente:Eureka. 
                        Estaciones Espaciales parte 1 / Space Stations part 1

2 de mayo de 2012

Cuando la Luna se pone roja.



Cuando la Luna se pone roja.
Hay veces que miramos a nuestro satélite, y lo vemos de un color rojo o anaranjado, coincidiendo que está cerca de nuestro horizonte. ¿Por qué ocurre esto?
Dicho efecto está causado por la atmósfera de nuestro planeta. La razón de este color rojizo-anaranjado se debe a la dispersión de la luz en la atmósfera de la Tierra. Cuando la luna se posiciona cerca del horizonte, nuestra perspectiva hace que la luz de esta deba atravesar más atmósfera para llegar a nuestros ojos. Si está en un plano más perpendicular, como cuando está directamente encima de nosotros, esa luz cruzará menos atmósfera.
Mientras la luz atraviesa la capa atmosférica, los colores azul, verde y violeta se dispersan por las moléculas de nuestra atmósfera. Por ello sólo vemos la gama de colores restantes, que van desde las tonalidades amarilla, naranja o roja.
En la imagen de abajo se puede comprobar de manera gráfica el fenómeno. El tramo de flecha roja representa la distancia de atmósfera que debe recorrer la luz de la luna cuando se posiciona encima de nosotros y el tramo de flecha azul es la distancia que debe cruzar la luz cuando vemos la luna en nuestro horizonte: ¡unas tres veces más de atmósfera para llegar a nuestros ojos!

La luna puede mostrarse con un color anaranjado en cualquier época del año. Algunas veces este fenómeno sucede incluso cuando la luna se encuentra perpendicular a nosotros, debido al polvo, humo o polución que hay suspendida en la atmósfera. El tamaño de dichas partículas determinará el color con que se verá la luna.
Durante los eclipses lunares, se puede observar de un color más rojizo, ya que se dispersa menos luz en las partículas del aire de la atmósfera.
                                                          La Luna Azul
El origen del término folclórico Luna Azul es complicado, porque su significado ha cambiado con el tiempo. Hasta 1999, se acostumbra llamar a la Luna Llena Luna Azul si era la segunda de las dos lunas que se producía en el mismo mes del calendario. Ahora el significado de Luna Azul se atribuye a la tercera luna llena en una temporada cuando haya cuatro lunas en la temporada.
Realmente el nombre de Luna Azul se le da porque hace muchos muchos años un volcán hizo erupción y mientras ese volcán hacia erupción estaba pasado una segunda luna llena en ese mes. Las cenizas y residuos del volcán hicieron el efecto de que la luna se viera azul, entonces las personas que la vieron le pusieron ese nombre de luna azul. Además la luna azul es la segunda luna llena en un mes y no en cualquier mes, esta luna solo ocurre en los meses que tienen 31 días. Solo ocurrió una vez en noviembre y esto fue un fenómeno bien raro ya que en ese mismo año en el mes de febrero no hubo luna llena.
                                                  Eclipse total de luna.
fuente: blogodisea        http://tinyurl.com/7jt8she

Apophis,el asteroide que impactará la tierra.




Apophis,el asteroide que impactará la tierra.



Apophis es un asteroide con una órbita próxima a la de la Tierra y que según datos de la NASA, pasará muy cerca de la Tierra en el año 2036 (antes estimado en 2029) y una pequeña colisión con otro asteroide podría desviarlo hacia nuestro planeta, donde produciría un efecto superior al de 40.000 bombas atómicas.
La Fundación B612 efectuó estimaciones de la ruta que seguiría Apophis si el impacto de 2036 fuese a ocurrir, dando como resultado una trayectoria de riesgo que se ubica en la parte sur de Rusia, cruzando el Pacífico, pasando por las costas de California y México, luego proseguiría entre Nicaragua y Costa Rica continuando por el Mar Caribe hasta cruzar por las regiones septentrionales de Colombia y Venezuela, finalizando su recorrido en el Atlántico antes de llegar a África.
Este asteroide tiene aproximadamente el tamaño de 2,5 campos de fútbol y el 13 de abril de 2036 tendría una aproximación peligrosa de apenas 30.000 kilómetros con nuestro planeta.
Pero para nuestra tranquilidad los recientes cálculos documentados por Steve Chesley y Paul Chodas, astrónomos especializados en objetos cercanos a la Tierra del Jet Propulsion Laboratory de la NASA han reducido drásticamente la probabilidad de que Apophis impacte, dejando atrás ese 2,7%.
“Técnicas actualizadas por ordenador y nuevos datos disponibles indican que la probabilidad de un encuentro con la Tierra el 13 de abril de 2036 ha descendido de una sobre 45.000 y tan sólo cuatro por millón, explicó Chesley.
Debido a su órbita alrededor del Sol, que es parecida a la de la Tierra, este objeto se cruza a menudo con nuestro planeta. Los astrónomos han calculado que los próximos acercamientos se producirán en los años 2013, 2021, 2029 y 2036. Los dos primeros no tienen peligro alguno ya que Apophis pasará lo suficientemente lejos como para estar tranquilos, pero en el año 2029 el asteroide estará de la Tierra a menos de 38000 kilómetros de distancia, algo más de una décima parte de la distancia que nos separa de la Luna (recuerdo que además a esa altura tenemos varios satélites que podrían ser devastados si se encuentran con el asteroide). Pues bien, La fuerza de gravedad de la Tierra podría modificar la trayectoria del asteroide acercándolo a nosotros, y esto lo volvería mucho más peligroso para su próximo encuentro que se producirá el 13 de abril de 2036.



               El asteroide Apophis nos visitará en el 2013 en 2029 y en 2036




FUENTES:
                                      http://21oct2012.com/?tag=apophis
                                              


http://www.anglonautes.com/voc_space_main/voc_space_aster_1/voc_space_aster.htm      


                                                   Linkin Park - In The End




30 de abril de 2012

leyes De Kepler.



1619: Las tres leyes
De  Kepler.
El astrónomo alemán Johannes Kepler es conocido, sobre todo, por sus tres leyes que describen el movimiento de los planetas en sus órbitas alrededor del Sol. Las leyes de Kepler fueron el fruto de la colaboración con el gran astrónomo observador Tycho Brahe, quien había confeccionado las tablas astronómicas más precisas de la época. Kepler no comprendió el origen de sus leyes que tan bien describían tanto el movimiento de los planetas como el de otros cuerpos astronómicos como el sistema Tierra-Luna. Sería Newton quien extraería todas las consecuencias de las leyes de Kepler, permitiéndole así enunciar la Ley de la Gravitación Universal.
Kepler nació en Weil der Stadt, cerca de Sttutgart (Alemania), en 1571. De naturaleza frágil y enfermiza, contrajo la viruela a los tres años, lo que debilitó considerablemente su vista. Pero pronto destacó en matemáticas y se interesó por la astronomía. Ingresó en un Seminario protestante en 1584 y estudió después en la Universidad de Tubinga. En 1594 abandona sus estudios de teología y comienza a enseñar matemáticas en una escuela de Graz. En 1600 conoció a Tycho Brahe en Praga y cuando murió este último le sustituyó como matemático imperial de Rodolfo II. A partir de 1612 vivió en Linz hasta 1626 cuando tuvo que abandonar la ciudad tras un asedio militar. Kepler murió en 1630 en Ratisbona (Alemania).
Cómo se mueven los planetas.
Kepler pasó la mayor parte de su vida tratando de comprender cómo se mueven los planetas, intuyendo que debían seguir algún tipo de ley. En Tubinga se había hecho firme partidario del modelo copernicano, lo que le hacía intentar demostrar que las distancias de los planetas al Sol venían dadas por alguna regla matemática, por ejemplo utilizando un modelo con esferas inscritas en el interior de poliedros perfectos.
Por otra parte, el astrónomo danés Tycho Brahe (1546-1601) había conseguido construir en Uraniborg (Dinamarca) el mejor observatorio de su época. En 1599, cuando perdió el apoyo del rey danés, se trasladó a Praga, donde continuó observando hasta acumular un conjunto de observaciones muy sistemáticas y con la precisión más alta posible permitida por la observación sin telescopio.


En 1660 Tycho invitó a Kepler para trabajar con él de asistente en Praga. Sin embargo, la relación establecida por los dos astrónomos fue un tanto extraña y compleja. A pesar del interés de Kepler por datos observacionales de precisión, Tycho nunca dejó que Kepler accediese a los suyos. De hecho, Kepler no pudo acceder a tales datos hasta que, muerto Tycho, la familia de este último se los facilitó.
Con los datos de Tycho, Kepler realizó un importante trabajo de síntesis que le permitó formular sus tres famosas leyes:
* Primera Ley (1609): Los planetas se desplazan alrededor del Sol describiendo órbitas elípticas, estando el Sol situado en uno de los focos.
* Segunda Ley (1609): El radio vector que une el planeta y el Sol barre áreas iguales en tiempos iguales.
* Tercera Ley (1619): Para cualquier planeta, el cuadrado de su período orbital (tiempo que tarda en dar una vuelta alrededor del Sol) es directamente proporcional al cubo de la distancia media con el Sol
Pero, aunque ciertamente resultó muy satisfactorio encontrar tales reglas, relativamente simples, como rectoras universales del movimiento planetario, Kepler nunca consiguió comprender el sentido último de tales de leyes. Isaac Newton (1643-1727) enunciaría su teoría de la Gravedad y la ley de la Gravitación Universal en 1685 ofreciendo así una explicación natural de las leyes de Kepler como consecuencia de la interacción (atracción) gravitacional que sufren los cuerpos.

Curiosidades...

* Según Kepler, los movimientos celestes no eran más que una música continua y polifónica que debía ser comprendida por la inteligencia en lugar de por el oído. En su libro La armonía del mundo asignaba notas musicales a los movimientos de los planetas.
* Tycho inventó el sextante (un arco de un sexto de círculo) y, con el afán de mejorar la precisión de las observaciones, construyó unos cuadrantes enormes de unos 3 ó 4 metros de tamaño que fueron instalados en su observatorio de Uraniborg.
* En 1569, mientras estudiaba en Wittenberg, Tycho, con 23 años de edad, se disputó con otro estudiante sobre los méritos que cada uno de ellos tenía en matemáticas. La disputa terminó en un duelo en el que Tycho perdió parte de su nariz, por lo que tuvo que llevar una prótesis metálica el resto de su vida.
* En 1572 Tycho observó una supernova en la constelación de Casiopea y en 1577 observó el paso de un cometa. Tycho demostró que ambos fenómenos eran astronómicos, probando así que, contrariamente a lo que se pensaba hasta entonces, el cielo no era inmutable.
                                                                                    Modelo de sistema solar según Kepler

fuente:elmundo.


Eratóstenes

Eratóstenes

       
Geógrafo, matemático, astrónomo, poeta y filósofo griego, nacido en la ciudad libia de Cirene (hoy Shahhat, en la Libia actual), el año 284 a. de C. ; fue discípulo de Aristón de Chíos, de Lisanias de Cirene (gramático) y de Calímaco de Cirene (poeta); contemporáneo de Arquímedes y Apolonio, dijo Montuela que era un hombre excepcional, que sobresalió en todos los campos del saber humano, pues fue notable como orador, poeta, anticuario, matemático y filósofo, por lo que algunos le dieron el nombre de Pentatlos, que se aplicaba a los atletas que vencían en las cinco luchas de los juegos olímpicos; también, se dice que sus enemigos, por su amistad con Arquímedes, lo llamaban el “Beta”, en referencia a la segunda letra del alfabeto griego, para hacerle ver que lo consideraban el segundo mejor; pero quienes lo estimaban, lo llamaban el “Alfa”, porque sabían que era el primero en casi todo. De cualquier manera, unos y otros reconocían sus conocimientos de excepción. Vivió al parecer, en Atenas hasta que por su fama, lo llamó el rey de Alejandría, Tolomeo Evergetes para que se hiciera cargo de la famosa biblioteca de esa ciudad, ubicada en el delta del río Nilo; y es muy probable que le encargara asimismo la construcción de las grandes armillas que durante muchos años usaron los estudiantes de arquitectura en Alejandría.

La primera medición de las dimensiones de nuestro planeta verdaderamente precisa y exhaustivamente detallada fue hecha por Eratóstenes, a diferencia de las cifras dadas por Aristóteles, que sin mencionar el origen de su información, afirmó que la circunferencia de la tierra es de 400 000 estadios; y también más precisa que la de Arquímedes, que igualmente sin mencionar la procedencia de sus datos, dijo que era de 300 000 estadios.

El método de Eratóstenes fue simple e ingenioso: en sus viajes, había visitado la ciudad de Siene (actual Asuán), a unos 800 km al sur de Alejandría, también en las orillas del río Nilo; en Siene había un pozo muy profundo, y Eratóstenes había notado que el día más largo del año, en el solsticio de verano del 21 de junio, los rayos del sol a mediodía iluminaban el fondo del pozo; eso significaba que, en ese momento, los rayos del sol caían en una vertical exacta; años después, en Alejandría, observó que el mismo día y a la misma hora, los edificios y columnas no dejaban de producir sombra, aunque esta fuera pequeña; calculó que la sombra mínima tenía una inclinación de alrededor de 7 ½ ° , y por sus conocimientos de geometría él sabía que sería el mismo ángulo que existe entre Siene y Alejandría vistos desde el centro de la tierra.

Ahora bien, él sabía asimismo que 7 ½ ° son aproximadamente 1/50 de la circunferencia, ó 360°. Pagó para que alguien recorriera el camino entre Siene y Alejandría, y le informaron la distancia en estadios (estadio egipcio = 300 codos = 157.5 m; 1 codo = 52.5 cm), y multiplicando la cantidad por 50, dedujo que el meridiano que abarca Siene y Alejandría tiene una circunferencia de 252 000 estadios, que corresponde a 39 690 km., lo cual representa alrededor de sólo unos 400 km menos de lo que nos indican nuestras medidas actuales, con todos los recursos tecnológicos.
Método de Eratóstenes Para Medir el Tamaño de la Tierra
                                                                                 
Eratóstenes es también conocido por su medida de la oblicuidad de la eclíptica, que él indicaba como la mitad del arco meridiano comprendido entre los dos trópicos; este arco, afirmó, mide 11/83 de la circunferencia terrestre; (360°/83)x 11 = 47.71° por lo tanto, su mitad es de 23° 51’ 18”, que es la medida de la oblicuidad de la eclíptica, es decir la inclinación que muestra nuestro eje polar con respecto al eje sideral. Creó un catálogo de 675 estrellas fijas.
Pappus cita una obra de Eratóstenes que se titulaba “De locis et medietates”, que trataba del problema de la duplicación del cubo, para lo cual imaginó un instrumento llamado mesolabio, que señalaba las dos medias proporcionales; entre sus otros trabajos los antiguos mencionan sus “Geográficas”, de las que se conservan algunos fragmentos, citados por Polibio, Estrabón, Marciano, Plinio y otros autores. Son también dignas de mencionarse sus “Cosmografías”, en las que procura señalar las fechas de los principales acontecimientos mencionados por la historia, y el “Tratado sobre la antigua comedia ática”. Bernhardy, en 1822, publica su “Eratosthenica”, en la que enlista todas las obras que se le atribuyen. Al parecer también fue inteligente en música, pues Tolomeo y Porfirio hablan de un libro de Eratóstenes en el que trataba de las proporciones musicales.
El calendario juliano fue ideado por Eratóstenes; ideó también el algoritmo matemático llamado criba de Eratóstenes.
Perdió la vista a causa de una oftalmia, enfermedad que ha sido siempre la plaga del Nilo. Ciego y anciano, sintiéndose incapaz de leer, se dice que decidió suicidarse. Muere el año de 194 a. de C. en Alejandría por inanición voluntaria.



FUENTES:

                                "Time" - The Alan Parsons Project - Space Slideshow.





                                           Vivamos todos en paz...

                                                                                                                     

El meteorito de Tunguska



El meteorito de Tunguska.





30 de junio de 1908. Está amaneciendo y de repente una explosión destroza una superficie de 2.000 kilómetros cuadrados de bosques de coníferas en el río Podkamenaya Tunguska, en la Siberia central rusa. Afortunadamente era una zona deshabitada, aunque en los testimonios de habitantes a decenas de km de la zona, recogidos casi veinte años, se observó una bola de fuego que explotó, generando una ola de calor que incendió los árboles, además de una onda expansiva que derribó árboles en un diámetro de 50 km. Las ondas sísmicas que generó el suceso de Tunguska equivalen a un terremoto de 5 grados de la escala Richter. Y la nube que se levantó, de gas y de polvo, iluminó las noches durante semanas (se cuenta que varias horas tras la puesta de Sol, en Londres se podía leer el periódico sin luz artificial).



¿Explosión de un ovni?
¡Cómo no! Se cuenta que un ingeniero ruso, Alexander Kazantsev, propuso en 1946 que el origen fue una nave extraterrestre cuyo motor nuclear explotó. No se suele explicar que Kazantsev realmente escribió un relato de ciencia-ficción, y así afamados divulgadores de “lo coulto” como Bergier, Vön Daniken o Benítez, repitieron la especulación como si tuviera base científica. Que no la tiene…Incluso, como siempre pasa en estos temas, aunque hay un “científico” ruso (en este caso, un ingeniero llamado Yuri Labvin, según informa el divulgador científico Félix Ares), presentó en febrero de 2007 los restos de lo que él dice que era el ovni de Tunguska. Como siempre, el misterio vende más que la explicación, como pudo comprobarse en el episodio 125 del programa en Cuatro.
¿Miniagujeros negros? ¿Antimateria?
Desde hace 40 años, una de las teorías exóticas sobre Tunguska más popularizada sería que la explosión fue provocada por esta materia exótica. Albert A. Jackson y Michael P. Ryan, de la Universidad de Texas, fueron los padres de esta idea del agujero negro, en 1973, que ha sido repetida y transformada sin parar. Aunque nadie explica qué le pasó al agujero negro: si entró por Tunguska… ¿por dónde salió? Ningún otro cataclismo fue registrado en otra parte del mundo..
La verdad
Ahora que se ha cumplido un siglo de la explosión de Tunguska podría ser un buen momento para dar el caso por cerrado (a pesar de lo que quieran inventar los vendedores de misterios). Justo el día en que se cumplían 100 años, en la Biblioteca Bidebarrieta de Bilbao, varios expertos convocados por la Universidad del País Vasco y el Círculo Escéptico, entre otras instituciones, realizaron una jornada sobre este evento (los vídeos en Magonia) aportando la ciencia que a menudo faltó a los mitos: pocas dudas caben de que fue un cuerpo que explotó a 6 u 8 km de altura, el causante del “suceso”, sin dejar cráter, pero con los efectos conocidos.
Expediciones realizadas en los años 50 y 60 habían encontrado ya restos que explicaban la ausencia de cráter, pero mantenían la hipótesis de un cataclismo cósmico de este tipo. (El año pasado, un equipo italiano de la Universidad de Bolonia situó el impacto en la zona del lago Cheko, pequeño lago que se habría generado precisamente con él, aunque la teoría no está comprobada). Si el impacto hubiera llegado sólo cuatro horas más tarde, la zona de impacto habría sido la ciudad de San Petersburgo, y la catástrofe habría sido terrorífica, con millones de muertos. Afortunadamente, el último gran impacto del que tenemos constancia sucedió donde menos mal podría haber causado. Pura suerte: los servicios astronómicos de estudio de Objetos Cercanos a la Tierra monitorizan estos cuerpos para ver si algo así podría suceder de nuevo el futuro.

                             Tunguska Impacto En Siberia






                                    Soledad Bravo - Mambembe



 Jorge Celedon 



                              Vitin Aviles - Tito Rodriguez









29 de abril de 2012

URANO.



URANO.

Urano, ‘dios de los cielos’ en la mitología griega, es en la realidad un planeta gigante gaseoso azul situado a más de 3.200 millones de kilómetros de la Tierra. En esta ilustración, basada en fotos reales, lo vemos rodeado de sus principales lunas; de mayor a menor (tal como aparecen en la imagen aunque no son esas sus proporciones reales): Ariel, Miranda, Titania, Oberón y Umbriel. Estas cinco lunas eran los únicos satélites conocidos de Urano hasta la llegada de la sonda interplanetaria Voyager 2 en 1986. Los satélites más grandes son Titania y Oberón, ambos con poco más de 1.500 km de diámetro, aproximadamente la mitad del tamaño de nuestra Luna. Al contrario que en el caso de otros cuerpos del Sistema Solar los nombres de las lunas de Urano no están tomados de la mitología greco-romana, sino de personajes de obras literarias del gran William Shakespeare y del poeta, también británico, Alexander Pope. [Ilustración: NASA/JPL, basada en fotos captadas en 1986 por el Voyager 2]
Con un diámetro (51.118 km) que casi exactamente cuadruplica el de la Tierra (12.757 km) y similar al de Neptuno (49.575 km), Urano es uno de los cuatro planetas gigantes del Sistema Solar junto con Júpiter, Saturno y el citado Neptuno. Al igual que ellos Urano dispone de un sistema de satélites propio de los que conocemos al menos 27. A pesar de todos estos datos se podría decir que Urano y sus satélites son quizá los “grandes desconocidos” de nuestro entorno cósmico más cercano (en magnitudes astronómicas). Para paliar tal impresión os hemos mostrado este montaje gráfico, basado en fotografías reales enviadas por la sonda interplanetaria (ahora interestelar) Voyager 2 en 1986, única sonda terrestre que ha llegado hasta Urano y sus lunas…
Trayectoria interplanetaria de las naves Voyager 1 y 2 (1977-1989).
 [Clic en la imagen para ampliar. Infografía: Paco Arnau (2000) / Ciudad futura]
El Voyager 2, lanzado desde Cabo Cañaveral por la NASA en sus “buenos tiempos” (1977), alcanzó Urano hace ya prácticamente 15 años, en 1986, y posteriormente Neptuno en 1989; todo ello gracias a una maniobra de aceleración y corrección de trayectoria que, aprovechando el campo gravitatorio de Saturno, fue efectuada en 1981 [véase al respecto nuestra infografía sobre su trayectoria interplanetaria].
En el espectro cromático que pueden captar nuestros ojos Urano muestra un color azul verdoso más uniforme y menos saturado que el intenso azul de Neptuno o el de la propia Tierra. Urano tiene además un sistema de anillos orbitales, aunque éste es mucho más tenue que el de Saturno; razón por la que no es visible en nuestro espectro visual desde la lejanía. Pero eso tiene remedio gracias a la ciencia y a la tecnología…
La imagen inferior en falso color —captada en 1998 por el telescopio orbital Hubble— nos “descubre” esos anillos así como las nubes y dinámicas atmosféricas de Urano gracias a una cámara espectrométrica (Near Infrared Camera and Multi-Object Spectrometer). Otra de las peculiaridades de Urano es la gran inclinación de su eje de rotación en relación con el plano de su órbita: da vueltas al Sol (una órbita cada 84 años terrestres) prácticamente “tumbado”, tal y como se puede apreciar en la imagen. Aparte de los anillos en esta imagen se pueden observar sistemas nubosos, alguno más grande que nuestra Luna, desplazándose a una velocidad aproximada de 500 km/h (las áreas de tono más rojizo), así como nueve de los satélites de este “discreto” gigante del Sistema Solar. [Créditos de la imagen inferior: Erich Karkoschka (Universidad de Arizona) y NASA]
saturno

                                               Urano - El Universo