13 de septiembre de 2014

SI NO EXISTIERA LA LUNA...



SI NO EXISTIERA LA LUNA...

Hay quien afirma que, sin La Luna, la vida en la Tierra no hubiera sido posible. Quizás sí habría habido vida en la Tierra sin la existencia de la Luna pero, desde luego, no como la conocemos.
Para empezar, si no hubiera Luna, la Tierra daría una vuelta cada 8 horas en lugar de cada 24. En un año habría 1.095 días de 8 horas. Con una velocidad de rotación como esa los vientos serían mucho más potentes de lo que conocemos hoy día, la atmósfera tendría mucho más oxígeno y el campo magnético sería 3 veces más intenso. Es evidente que la vida animal y vegetal habría evolucionado de forma totalmente diferente a como lo ha hecho. Que tengamos días de 24 horas nos favorece mucho para que los cambios de temperatura no sean excesivamente bruscos del día a la noche para nuestras formas de vida. Y si nos paramos a pensar un poco más, los relojes biológicos (en caso de existir) estarían ligados a un ciclo de 8 horas y no de 24.
La Tierra, por tanto, ha ido frenando su rotación. La razón de ello está en las mareas. El efecto gravitatorio de la Luna sobre la Tierra se ve muy bien a través del fenómeno de la subida y bajada de nivel de las aguas. Nuestra Luna provoca un achatamiento de las aguas en la Tierra de manera que estas intentan irse por encima del continente. Dicho continente, no obstante, no le deja y como resultado de ello y otros detalles más sutiles, tenemos una fricción que hace que nuestro planeta vaya disminuyendo su rotación poco a poco. Y si la Tierra ralentiza su rotación, la Luna debe alejarse.
La Luna no gira alrededor de la Tierra: ambas giran alrededor de un punto común situado entre ellas dos llamado centro de masas del sistema. Como la masa de la Tierra es 88 veces la de la luna, ese punto está 88 veces más cerca de la Tierra que de la Luna y ese punto cae dentro de la propia Tierra. Si estuvieran más cerca una de otra, girarían más rápido ambos cuerpos alrededor del centro de masas, pero si se alejan giran más despacio. Así que mientras la Luna se aleja poco a poco en un movimiento espiral, la Tierra frena su rotación. El retraso de la Tierra es relativamente fácil de detectar: cada siglo tarda 1.5 milisegundos más en dar una vuelta. La cosa cambia cuando queremos medir el alejamiento de la Luna. ¿Cómo medir una cosa así?
El ritmo de alejamiento no ha sido el mismo a lo largo de la historia. La fricción de las mareas era mayor cuando la Luna estaba más cerca de la Tierra, dado que estas eran más fuertes (o más altas, como queráis); y la rotación de la Tierra se frenaba mucho más deprisa mientras la Luna se alejaba más rápidamente que lo que hoy día lo hace. Se ha calculado que hace unos 4.000 millones de años la rotación de la Tierra era de unas 13 horas y la Luna estaba a unos 18.000 km en lugar de los aproximadamente 380.000 que está ahora.
Esto siempre y cuando la Luna estuviera allí en esas fechas. Llegados a este punto, cabe cuestionarse si la Luna tiene la misma edad que la Tierra o es muy posterior. Pues bien, algunas muestras traídas por las misiones Apolo se han datado en unos 4.500 millones de años, así que podemos concluir que tiene tanta edad como la Tierra con una diferencia, en todo caso, de unos pocos millones de años.
Bien, ¿y hasta cuando se irá alejando la Luna? Pues hasta el momento en que la Tierra gire de manera que la Luna esté siempre en el mismo punto por encima de ella, en lo que hoy llamamos órbita geoestacionaria. En ese momento no habrá subidas y bajadas del nivel del agua (debidas a la Luna, aunque sí las habrá debidas al Sol); no habrá rozamiento con respecto la Tierra debida a la Luna. Todos estos datos se han metido en un ordenador y se han hecho una serie de cálculos con ellos. Los resultados dicen que esto sucederá cuando un día en la Tierra dure aproximadamente 47 horas.

Desde hace varios millones de años la Luna se separa de la Tierra a un ritmo lento pero constante. Los científicos calculan que la tasa de alejamiento es de unos 3,8 centímetros al año, lo que a largo plazo llegará a separar a la Luna hasta una distancia crítica. Sin embargo, los astrónomos creen que dentro de 5.000 millones de años, la Luna volverá a acercarse a la Tierra y acabará por desintegrarse al superar el denominado límite de Roche (a unos 18.470 kilómetros sobre nuestro planeta) estallando en miles de fragmentos y formando un espectacular anillo, como el de Saturno, alrededor de la Tierra.

Ganímedes: La Luna más Grande del Sistema solar.
Si Ganímedes orbitase al Sol, se consideraría un planeta. De hecho es que Ganímides, satélite de Júpiter, no sólo es la luna más grande del Sistema Solar, sino que es más grande que los planetas Mercurio y Plutón. El robot espacial Galileo, actualmente orbitando Júpiter, ha podido acercarse a Ganimedes en varias ocasiones y sacar fotografías desde bien cerca. Ganímedes, en la ilustración a color natural, hace alarde de una gran mancha oscura y ovalada conocida como Galileo Regio. Por lo general, las regiones oscuras de Ganímedes están repletas de cráteres, implicando que son muy antiguas, mientras que las regiones más claras, dominadas por particulares surcos, son más recientes. El origen de estos surcos está todavía bajo investigación.
                                                http://www.youtube.com/watch?v=plkoA4bty9E    

                             Tonada de Luna Llena

                         Simón Díaz              












EL NÚCLEO DE LA TIERRA

EL NÚCLEO DE LA TIERRA         


El núcleo de la Tierra es una esfera central, la más interna de las que constituyen la estructura de la Tierra. Está compuesto fundamentalmente por hierro, con 5-10 % de níquel y menores cantidades de elementos más ligeros, tal vez azufre y oxígeno.

Tiene un radio cerca de 3500 km, mayor que el planeta Marte y representa el 60 % de la masa total de la Tierra. La presión en su interior es millones de veces la presión en la superficie y la temperatura puede superar los 6700 °C.1 Consta de núcleo externo líquido, y núcleo interno sólido. Anteriormente era conocido con el nombre de Nife debido a su riqueza en níquel y el hierro.


Origen del Calor interno de la Tierra


La temperatura de la Tierra aumenta con la profundidad, fenómeno conocido como gradiente geotérmico y su centro puede superar los 6.700 °C, más caliente que la superficie del Sol. Se supone que los tres factores que han contribuido al calor interno de la Tierra son los siguientes:

El calor liberado por la colisión de partículas durante la formación de la Tierra.
El calor emitido cuando el hierro cristalizó para formar el núcleo interno sólido.
El calor emitido por la desintegración radiactiva de los elementos, en especial los isótopos radiactivos de uranio (U), torio (Th) y potasio (K).
Solo el tercer factor permanece activo, y es mucho menos intenso que en el pasado; la Tierra irradia al espacio más calor del que se genera en su interior, por lo que se enfría lenta pero continuamente
 

Núcleo externo

Se cree Que el Núcleo externo es Líquido, mide de radio do 2.250 kilometros y esta Compuesto de hierro Mezclado Con níquel y de Pocos Rastros de Elementos Más Ligeros. La Mayoría de los Científicos cree Que la convección del Núcleo externo, Combinada Con La Rotación de DICHO Núcleo causada Por La Rotación de la Tierra (efecto Coriolis), causan el campo magnético terrestre a Través de la ONU Proceso Explicado Por La hipótesis de la dínamo.


Núcleo interno

El Núcleo interno Sólido mide aprox que. 1.255 kilómetros y fue descubierto en 1936 Por Inge Lehmann y sí cree Que esta Compuesto Principalmente Por hierro Hasta 70%, de níquel 30% Entre Otros Metales Pesados ​​como iridio, plomo y titanio; algunos Científicos piensan que podria estar en la forma de Un Solo cristal de hierro extremadamente duro y Pesado que Forma una aleación.3 4 especulaciones recientes sugieren que La parte más interna del Núcleo esta enriquecida por elementos muy pesados, aire números atómicos por encima de 55 , lo que incluiría oro, mercurio y uranio.
El núcleo interno sólido es demasiado caliente, y a la vez Actúa Como un estabilizador del campo magnético Generado Por El Núcleo externo Líquido.



Viaje al centro de la tierra-Especial History Channel



Michael Jackson, Justin Timberlake - El amor nunca se sintió tan bien


Men At Work - Es un error



7 de septiembre de 2014

MOVIMIENTOS DEL SISTEMA SOLAR.

MOVIMIENTOS DEL SISTEMA SOLAR.
EXPLICACIÓN DEL MODELO:
La posición de nuestro Sistema Solar con respecto al plano de la galaxia -la Vía Láctea- depende de múltiples factores, como la inclinación de la eclíptica solar, la inclinación del Sistema Solar, etc. Hay pocos libros de astronomía que presenten diagramas de referencia de planos entre el Sistema Solar con respecto a la galaxia, así es que regularmente pensamos que el “arriba” o el norte para la tierra también es “arriba” o norte para la galaxia. Sin embargo, el plano del Sistema Solar no es coplanario con respecto al plano de la Vía Láctea, sino que está inclinado en casi 90°.
El Sistema Solar describe tres clases de movimientos, cada uno a una velocidad específica y con una alternación limitada:
1. El movimiento más largo y rápido es el movimiento orbital del Sistema Solar alrededor del núcleo de nuestra galaxia. La velocidad del movimiento orbital del Sistema Solar alrededor del centro de la galaxia es de 217.215 kilómetros/s. El Sistema Solar completa una vuelta alrededor de la galaxia cada 226 millones de años.
2. El segundo movimiento, descrito en la mayor parte de libros de la astronomía, es la oscilación del Sistema Solar de norte a sur y viceversa con respecto al plano galáctico. Es una oscilación hacia arriba y hacia abajo, determinada principalmente por el tirón gravitación entre los cuerpos celestes que forman el Sistema Solar. La velocidad de este movimiento es de 7 kilómetros por segundo.
3. El tercer movimiento es en ruta hacia el centro de la galaxia y en el orden inverso; es decir, moviéndose lejos del centro de la galaxia. Este también es un movimiento de vaivén, pero influenciado por la gravitación de los cuerpos celestes externos e internos de la galaxia cercanos al Sistema Solar. Este movimiento tiene una velocidad de 20 km/s, y ahora está dirigido hacia la constelación de Hércules.
Los tres movimientos en conjunto le confieren al Sistema Solar un movimiento aparente helicoidal alrededor del núcleo de la galaxia. (Vea el siguiente diagrama).
EXPLICACIÓN DE LA ILUSTRACIÓN:
El plano del Sistema Solar está inclinado por unos 90° con respecto al plano de la Galaxia. El Sistema Solar se encuentra situado en el brazo Orión (llamado también Brazo Local), el cual es interior con respecto al Brazo Perseo.
El movimiento orbital del Sistema Solar está representado en el modelo por la línea larga discontinua. Este movimiento tiene una velocidad de 217.215 Km/s, por lo cual, el Sistema Solar tarda 226 millones de años en dar una vuelta completa alrededor del núcleo galáctico.
El movimiento de vaivén acercándose al centro de la galaxia es determinado por el tirón gravitacional del núcleo galáctico y de los objetos celestes cercanos que están adentro con respecto al Sistema Solar. El movimiento contrario de alejamiento del núcleo galáctico es determinado por la rotación del Sol y por el tirón gravitacional de los objetos celestes externos con respecto a la órbita del Sistema Solar. Este movimiento oscilatorio hacia adentro y hacia fuera tiene una velocidad de desplazamiento de 20 Km/s.
El movimiento en sentido Norte-Sur y viceversa con respecto al plano de la galaxia es influido por los movimientos de los cuerpos que constituyen al Sistema Solar, incluyendo los movimientos propios del Sol. La velocidad de este movimiento es de 5-7 Km/s y comprende unos 20 años luz.
La línea discontinua azul con forma helicoidal representa el movimiento aparente del Sistema Solar sumando los tres movimientos.
(Vea una ilustración de los movimientos del Sistema Solar en la galaxia vista desde el Norte galáctico y del choque entre el Sistema Solar y nubes interestelares con alta densidad de Radiación Cósmica).
 EXPLICACIÓN DE LA ILUSTRACIÓN:
 El movimiento orbital del Sistema Solar está representado por la línea amarilla discontinua. El Sistema Solar se mueve a 217.215 Kilómetros por segundo alrededor del núcleo galáctico.
La nube cósmica se sitúa arriba y adelante del Sistema Solar. La nube cósmica se mueve alejándose del núcleo de la Vía Láctea a 15-20 kilómetros por segundo. Su movimiento es independiente del movimiento de las estrellas, pues está constituida por polvo, partículas y radiación electromagnética. La Nube Cósmica Interestelar se está acercando al Sistema Solar a una velocidad relativa de 37 kilómetros por segundo. Pensamos que nuestro Sistema Solar se encontrará con esa nube en cualquier momento durante los próximos años. Actualmente nuestro Sistema Solar está sufriendo el embate de enormes burbujas de polvo y radiación cósmica, pero estos no forman parte de la Nube Cósmica referida.
LOS MOVIMIENTOS DE LAS NUBES CÓSMICAS Y DEL MATERIAL INTERESTELAR QUE FORMAN LOS BRAZOS DE LA GALAXIA SON INDEPENDIENTES DE LOS MOVIMIENTOS DE LAS ESTRELLAS QUE SE ORIGINAN EN ESAS NUBES. (Maoz. 2007. Pág. 145)
Hay muchas otras grandes “burbujas” de radiación cósmica (viento interestelar) que chocan con el viento solar, lo cual causa cambios en la actividad solar y en el clima de los planetas del Sistema Solar. Las naves espaciales Voyager-1 y Voyager-2 han detectado radiación cósmica de alta densidad que está afectando el clima en la Tierra y en otros planetas del Sistema Solar. Los cambios se han manifestado primordialmente como incrementos en la temperatura troposférica terrestre por encima de las fluctuaciones estándar. El calentamiento ha sido detectado en otros planetas del Sistema Solar, como en Venus, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Plutón. Algunos satélites de Júpiter y de Saturno están experimentando cambios climáticos y calentamiento.
Fuente: Biól. Nasif Nahle