No importa cuán oscura sea la noche, espero el alba, y aquéllos que viven en el día esperan la noche. Por tanto, regocíjate, y mantente íntegro, si puedes, y devuelve amor por amor.
Giordano Bruno
Hay veces
que miramos a nuestro satélite, y lo vemos de un color rojo o anaranjado,
coincidiendo que está cerca de nuestro horizonte. ¿Por qué ocurre esto?
Dicho efecto
está causado por la atmósfera de nuestro planeta. La razón de este color
rojizo-anaranjado se debe a la dispersión de la luz en la atmósfera de la
Tierra. Cuando la luna se posiciona cerca del horizonte, nuestra perspectiva
hace que la luz de esta deba atravesar más atmósfera para llegar a nuestros
ojos. Si está en un plano más perpendicular, como cuando está directamente
encima de nosotros, esa luz cruzará menos atmósfera.
Mientras la luz atraviesa la capa atmosférica, los colores
azul, verde y violeta se dispersan por las moléculas de nuestra atmósfera. Por
ello sólo vemos la gama de colores restantes, que van desde las tonalidades
amarilla, naranja o roja.
En la imagen de abajo se puede comprobar de manera gráfica el
fenómeno. El tramo de flecha roja representa la distancia de atmósfera que debe
recorrer la luz de la luna cuando se posiciona encima de nosotros y el tramo de
flecha azul es la distancia que debe cruzar la luz cuando vemos la luna en
nuestro horizonte: ¡unas tres veces más de atmósfera para llegar a nuestros
ojos!
La luna puede mostrarse con un color anaranjado en cualquier
época del año. Algunas veces este fenómeno sucede incluso cuando la luna se
encuentra perpendicular a nosotros, debido al polvo, humo o polución que hay
suspendida en la atmósfera. El tamaño de dichas partículas determinará el color
con que se verá la luna.
Durante los eclipses lunares, se puede observar de un color
más rojizo, ya que se dispersa menos luz en las partículas del aire de la
atmósfera.
La Luna Azul
El origen del término folclórico
Luna Azul es complicado, porque su significado ha cambiado con el tiempo. Hasta
1999, se acostumbra llamar a la Luna Llena Luna Azul si era la segunda de las
dos lunas que se producía en el mismo mes del calendario. Ahora el significado
de Luna Azul se atribuye a la tercera luna llena en una temporada cuando haya
cuatro lunas en la temporada.
Realmente el nombre de Luna Azul
se le da porque hace muchos muchos años un volcán hizo erupción y mientras ese
volcán hacia erupción estaba pasado una segunda luna llena en ese mes. Las
cenizas y residuos del volcán hicieron el efecto de que la luna se viera azul,
entonces las personas que la vieron le pusieron ese nombre de luna azul. Además
la luna azul es la segunda luna llena en un mes y no en cualquier mes, esta
luna solo ocurre en los meses que tienen 31 días. Solo ocurrió una vez en
noviembre y esto fue un fenómeno bien raro ya que en ese mismo año en el mes de
febrero no hubo luna llena.
Apophis
es un asteroide con una órbita próxima a la de la Tierra y que según datos de
la NASA, pasará muy cerca de la Tierra en el año 2036 (antes estimado en 2029)
y una pequeña colisión con otro asteroide podría desviarlo hacia nuestro planeta,
donde produciría un efecto superior al de 40.000 bombas atómicas. La Fundación B612 efectuó estimaciones de la ruta que
seguiría Apophis si el impacto de 2036 fuese a ocurrir, dando como resultado
una trayectoria de riesgo que se ubica en la parte sur de Rusia, cruzando el
Pacífico, pasando por las costas de California y México, luego proseguiría
entre Nicaragua y Costa Rica continuando por el Mar Caribe hasta cruzar por las
regiones septentrionales de Colombia y Venezuela, finalizando su recorrido en
el Atlántico antes de llegar a África. Este asteroide tiene aproximadamente el tamaño de 2,5
campos de fútbol y el 13 de abril de 2036 tendría una aproximación peligrosa de
apenas 30.000 kilómetros con nuestro planeta. Pero para nuestra tranquilidad los recientes cálculos
documentados por Steve Chesley y Paul Chodas, astrónomos especializados en
objetos cercanos a la Tierra del Jet Propulsion Laboratory de la NASA han
reducido drásticamente la probabilidad de que Apophis impacte, dejando atrás
ese 2,7%. “Técnicas actualizadas por ordenador y nuevos datos
disponibles indican que la probabilidad de un encuentro con la Tierra el 13 de
abril de 2036 ha descendido de una sobre 45.000 y tan sólo cuatro por millón,
explicó Chesley. Debido a su órbita alrededor del Sol, que es parecida
a la de la Tierra, este objeto se cruza a menudo con nuestro planeta. Los
astrónomos han calculado que los próximos acercamientos se producirán en los
años 2013, 2021, 2029 y 2036. Los dos primeros no tienen peligro alguno ya que
Apophis pasará lo suficientemente lejos como para estar tranquilos, pero en el
año 2029 el asteroide estará de la Tierra a menos de 38000 kilómetros de
distancia, algo más de una décima parte de la distancia que nos separa de la
Luna (recuerdo que además a esa altura tenemos varios satélites que podrían ser
devastados si se encuentran con el asteroide). Pues bien, La fuerza de gravedad
de la Tierra podría modificar la trayectoria del asteroide acercándolo a
nosotros, y esto lo volvería mucho más peligroso para su próximo encuentro que
se producirá el 13 de abril de 2036.
El
asteroide Apophis nos visitará en el 2013 en 2029 y en 2036
El astrónomo alemán Johannes Kepler es conocido,
sobre todo, por sus tres leyes que describen el movimiento de los planetas en sus
órbitas alrededor del Sol. Las leyes de Kepler fueron el fruto de la
colaboración con el gran astrónomo observador Tycho Brahe, quien había
confeccionado las tablas astronómicas más precisas de la época. Kepler no
comprendió el origen de sus leyes que tan bien describían tanto el movimiento
de los planetas como el de otros cuerpos astronómicos como el sistema
Tierra-Luna. Sería Newton quien extraería todas las consecuencias de las leyes
de Kepler, permitiéndole así enunciar la Ley de la Gravitación Universal.
Kepler nació en Weil der Stadt, cerca de Sttutgart
(Alemania), en 1571. De naturaleza frágil y enfermiza, contrajo la viruela a
los tres años, lo que debilitó considerablemente su vista. Pero pronto destacó
en matemáticas y se interesó por la astronomía. Ingresó en un Seminario
protestante en 1584 y estudió después en la Universidad de Tubinga. En 1594
abandona sus estudios de teología y comienza a enseñar matemáticas en una
escuela de Graz. En 1600 conoció a Tycho Brahe en Praga y cuando murió este
último le sustituyó como matemático imperial de Rodolfo II. A partir de 1612
vivió en Linz hasta 1626 cuando tuvo que abandonar la ciudad tras un asedio
militar. Kepler murió en 1630 en Ratisbona (Alemania).
Cómo
se mueven los planetas.
Kepler pasó la mayor parte de su vida tratando de
comprender cómo se mueven los planetas, intuyendo que debían seguir algún tipo
de ley. En Tubinga se había hecho firme partidario del modelo copernicano, lo
que le hacía intentar demostrar que las distancias de los planetas al Sol
venían dadas por alguna regla matemática, por ejemplo utilizando un modelo con
esferas inscritas en el interior de poliedros perfectos.
Por otra parte, el astrónomo danés Tycho Brahe
(1546-1601) había conseguido construir en Uraniborg (Dinamarca) el mejor
observatorio de su época. En 1599, cuando perdió el apoyo del rey danés, se
trasladó a Praga, donde continuó observando hasta acumular un conjunto de
observaciones muy sistemáticas y con la precisión más alta posible permitida
por la observación sin telescopio.
En 1660 Tycho invitó a Kepler para trabajar con él
de asistente en Praga. Sin embargo, la relación establecida por los dos
astrónomos fue un tanto extraña y compleja. A pesar del interés de Kepler por
datos observacionales de precisión, Tycho nunca dejó que Kepler accediese a los
suyos. De hecho, Kepler no pudo acceder a tales datos hasta que, muerto Tycho,
la familia de este último se los facilitó.
Con los datos de Tycho, Kepler realizó un
importante trabajo de síntesis que le permitó formular sus tres famosas leyes:
* Primera Ley (1609): Los planetas se desplazan
alrededor del Sol describiendo órbitas elípticas, estando el Sol situado en uno
de los focos.
* Segunda Ley (1609): El radio vector que une el
planeta y el Sol barre áreas iguales en tiempos iguales.
* Tercera Ley (1619): Para cualquier planeta, el
cuadrado de su período orbital (tiempo que tarda en dar una vuelta alrededor
del Sol) es directamente proporcional al cubo de la distancia media con el Sol
Pero, aunque ciertamente resultó muy satisfactorio
encontrar tales reglas, relativamente simples, como rectoras universales del
movimiento planetario, Kepler nunca consiguió comprender el sentido último de
tales de leyes. Isaac Newton (1643-1727) enunciaría su teoría de la Gravedad y
la ley de la Gravitación Universal en 1685 ofreciendo así una explicación
natural de las leyes de Kepler como consecuencia de la interacción (atracción)
gravitacional que sufren los cuerpos.
Curiosidades...
* Según Kepler, los movimientos celestes no eran
más que una música continua y polifónica que debía ser comprendida por la
inteligencia en lugar de por el oído. En su libro La armonía del mundo asignaba
notas musicales a los movimientos de los planetas.
* Tycho inventó el sextante (un arco de un sexto de
círculo) y, con el afán de mejorar la precisión de las observaciones, construyó
unos cuadrantes enormes de unos 3 ó 4 metros de tamaño que fueron instalados en
su observatorio de Uraniborg.
* En 1569, mientras estudiaba en Wittenberg, Tycho,
con 23 años de edad, se disputó con otro estudiante sobre los méritos que cada
uno de ellos tenía en matemáticas. La disputa terminó en un duelo en el que
Tycho perdió parte de su nariz, por lo que tuvo que llevar una prótesis
metálica el resto de su vida.
* En 1572 Tycho observó una supernova en la
constelación de Casiopea y en 1577 observó el paso de un cometa. Tycho demostró
que ambos fenómenos eran astronómicos, probando así que, contrariamente a lo
que se pensaba hasta entonces, el cielo no era inmutable.
Geógrafo,
matemático, astrónomo, poeta y filósofo griego, nacido en la ciudad libia de
Cirene (hoy Shahhat, en la Libia actual), el año 284 a. de C. ; fue discípulo
de Aristón de Chíos, de Lisanias de Cirene (gramático) y de Calímaco de Cirene
(poeta); contemporáneo de Arquímedes y Apolonio, dijo Montuela que era un
hombre excepcional, que sobresalió en todos los campos del saber humano, pues
fue notable como orador, poeta, anticuario, matemático y filósofo, por lo que
algunos le dieron el nombre de Pentatlos, que se aplicaba a los atletas que
vencían en las cinco luchas de los juegos olímpicos; también, se dice que sus
enemigos, por su amistad con Arquímedes, lo llamaban el “Beta”, en referencia a
la segunda letra del alfabeto griego, para hacerle ver que lo consideraban el
segundo mejor; pero quienes lo estimaban, lo llamaban el “Alfa”, porque sabían
que era el primero en casi todo. De cualquier manera, unos y otros reconocían
sus conocimientos de excepción. Vivió al parecer, en Atenas hasta que por su fama,
lo llamó el rey de Alejandría, Tolomeo Evergetes para que se hiciera cargo de
la famosa biblioteca de esa ciudad, ubicada en el delta del río Nilo; y es muy
probable que le encargara asimismo la construcción de las grandes armillas que
durante muchos años usaron los estudiantes de arquitectura en Alejandría.
La primera medición de las dimensiones de nuestro planeta verdaderamente
precisa y exhaustivamente detallada fue hecha por Eratóstenes, a diferencia de
las cifras dadas por Aristóteles, que sin mencionar el origen de su
información, afirmó que la circunferencia de la tierra es de 400 000 estadios;
y también más precisa que la de Arquímedes, que igualmente sin mencionar la
procedencia de sus datos, dijo que era de 300 000 estadios.
El método de Eratóstenes fue simple e ingenioso: en sus viajes, había visitado
la ciudad de Siene (actual Asuán), a unos 800 km al sur de Alejandría, también
en las orillas del río Nilo; en Siene había un pozo muy profundo, y Eratóstenes
había notado que el día más largo del año, en el solsticio de verano del 21 de
junio, los rayos del sol a mediodía iluminaban el fondo del pozo; eso
significaba que, en ese momento, los rayos del sol caían en una vertical
exacta; años después, en Alejandría, observó que el mismo día y a la misma
hora, los edificios y columnas no dejaban de producir sombra, aunque esta fuera
pequeña; calculó que la sombra mínima tenía una inclinación de alrededor de 7 ½
° , y por sus conocimientos de geometría él sabía que sería el mismo ángulo que
existe entre Siene y Alejandría vistos desde el centro de la tierra.
Ahora bien, él sabía asimismo que 7 ½ ° son aproximadamente 1/50 de la
circunferencia, ó 360°. Pagó para que alguien recorriera el camino entre Siene
y Alejandría, y le informaron la distancia en estadios (estadio egipcio = 300
codos = 157.5 m; 1 codo = 52.5 cm), y multiplicando la cantidad por 50, dedujo
que el meridiano que abarca Siene y Alejandría tiene una circunferencia de 252
000 estadios, que corresponde a 39 690 km., lo cual representa alrededor de
sólo unos 400 km menos de lo que nos indican nuestras medidas actuales, con
todos los recursos tecnológicos.
Método de Eratóstenes Para Medir
el Tamaño de la Tierra
Eratóstenes es también conocido
por su medida de la oblicuidad de la eclíptica, que él indicaba como la mitad
del arco meridiano comprendido entre los dos trópicos; este arco, afirmó, mide
11/83 de la circunferencia terrestre; (360°/83)x 11 = 47.71° por lo tanto, su
mitad es de 23° 51’ 18”, que es la medida de la oblicuidad de la eclíptica, es
decir la inclinación que muestra nuestro eje polar con respecto al eje sideral.
Creó un catálogo de 675 estrellas fijas.
Pappus cita una obra de Eratóstenes que se titulaba “De locis et medietates”,
que trataba del problema de la duplicación del cubo, para lo cual imaginó un
instrumento llamado mesolabio, que señalaba las dos medias proporcionales;
entre sus otros trabajos los antiguos mencionan sus “Geográficas”, de las que
se conservan algunos fragmentos, citados por Polibio, Estrabón, Marciano,
Plinio y otros autores. Son también dignas de mencionarse sus “Cosmografías”,
en las que procura señalar las fechas de los principales acontecimientos
mencionados por la historia, y el “Tratado sobre la antigua comedia ática”.
Bernhardy, en 1822, publica su “Eratosthenica”, en la que enlista todas las
obras que se le atribuyen. Al parecer también fue inteligente en música, pues
Tolomeo y Porfirio hablan de un libro de Eratóstenes en el que trataba de las
proporciones musicales.
El calendario juliano fue ideado por Eratóstenes; ideó también el algoritmo
matemático llamado criba de Eratóstenes.
Perdió la vista a causa de una oftalmia, enfermedad que ha sido siempre la
plaga del Nilo. Ciego y anciano, sintiéndose incapaz de leer, se dice que
decidió suicidarse. Muere el año de 194 a. de C. en Alejandría por inanición
voluntaria.
30 de junio de 1908. Está amaneciendo y de repente
una explosión destroza una superficie de 2.000 kilómetros cuadrados de bosques
de coníferas en el río Podkamenaya Tunguska, en la Siberia central rusa.
Afortunadamente era una zona deshabitada, aunque en los testimonios de
habitantes a decenas de km de la zona, recogidos casi veinte años, se observó
una bola de fuego que explotó, generando una ola de calor que incendió los
árboles, además de una onda expansiva que derribó árboles en un diámetro de 50
km. Las ondas sísmicas que generó el suceso de Tunguska equivalen a un terremoto
de 5 grados de la escala Richter. Y la nube que se levantó, de gas y de polvo,
iluminó las noches durante semanas (se cuenta que varias horas tras la puesta
de Sol, en Londres se podía leer el periódico sin luz artificial).
¿Explosión de un ovni?
¡Cómo no! Se cuenta que un ingeniero ruso,
Alexander Kazantsev, propuso en 1946 que el origen fue una nave extraterrestre
cuyo motor nuclear explotó. No se suele explicar que Kazantsev realmente
escribió un relato de ciencia-ficción, y así afamados divulgadores de “lo coulto”
como Bergier, Vön Daniken o Benítez, repitieron la especulación como si tuviera
base científica. Que no la tiene…Incluso, como siempre pasa en estos temas,
aunque hay un “científico” ruso (en este caso, un ingeniero llamado Yuri
Labvin, según informa el divulgador científico Félix Ares), presentó en febrero
de 2007 los restos de lo que él dice que era el ovni de Tunguska. Como siempre,
el misterio vende más que la explicación, como pudo comprobarse en el episodio
125 del programa en Cuatro.
¿Miniagujeros
negros? ¿Antimateria?
Desde hace 40 años, una de las teorías exóticas
sobre Tunguska más popularizada sería que la explosión fue provocada por esta
materia exótica. Albert A. Jackson y Michael P. Ryan, de la Universidad de
Texas, fueron los padres de esta idea del agujero negro, en 1973, que ha sido
repetida y transformada sin parar. Aunque nadie explica qué le pasó al agujero
negro: si entró por Tunguska… ¿por dónde salió? Ningún otro cataclismo fue
registrado en otra parte del mundo..
La verdad
Ahora que se ha cumplido un siglo de la explosión
de Tunguska podría ser un buen momento para dar el caso por cerrado (a pesar de
lo que quieran inventar los vendedores de misterios). Justo el día en que se
cumplían 100 años, en la Biblioteca Bidebarrieta de Bilbao, varios expertos convocados
por la Universidad del País Vasco y el Círculo Escéptico, entre otras
instituciones, realizaron una jornada sobre este evento (los vídeos en Magonia)
aportando la ciencia que a menudo faltó a los mitos: pocas dudas caben de que
fue un cuerpo que explotó a 6 u 8 km de altura, el causante del “suceso”, sin
dejar cráter, pero con los efectos conocidos.
Expediciones realizadas en los años 50 y 60 habían
encontrado ya restos que explicaban la ausencia de cráter, pero mantenían la
hipótesis de un cataclismo cósmico de este tipo. (El año pasado, un equipo
italiano de la Universidad de Bolonia situó el impacto en la zona del lago
Cheko, pequeño lago que se habría generado precisamente con él, aunque la
teoría no está comprobada). Si el impacto hubiera llegado sólo cuatro horas más
tarde, la zona de impacto habría sido la ciudad de San Petersburgo, y la
catástrofe habría sido terrorífica, con millones de muertos. Afortunadamente,
el último gran impacto del que tenemos constancia sucedió donde menos mal
podría haber causado. Pura suerte: los servicios astronómicos de estudio de
Objetos Cercanos a la Tierra monitorizan estos cuerpos para ver si algo así
podría suceder de nuevo el futuro.
Urano, ‘dios de los cielos’ en la mitología griega, es en la
realidad un planeta gigante gaseoso azul situado a más de 3.200 millones de
kilómetros de la Tierra. En esta ilustración, basada en fotos reales, lo vemos
rodeado de sus principales lunas; de mayor a menor (tal como aparecen en la
imagen aunque no son esas sus proporciones reales): Ariel, Miranda, Titania,
Oberón y Umbriel. Estas cinco lunas eran los únicos satélites conocidos de
Urano hasta la llegada de la sonda interplanetaria Voyager 2 en 1986. Los
satélites más grandes son Titania y Oberón, ambos con poco más de 1.500 km de
diámetro, aproximadamente la mitad del tamaño de nuestra Luna. Al contrario que
en el caso de otros cuerpos del Sistema Solar los nombres de las lunas de Urano
no están tomados de la mitología greco-romana, sino de personajes de obras
literarias del gran William Shakespeare y del poeta, también británico,
Alexander Pope. [Ilustración: NASA/JPL, basada en fotos captadas en 1986 por el
Voyager 2]
Con un diámetro (51.118 km) que
casi exactamente cuadruplica el de la Tierra (12.757 km) y similar al de
Neptuno (49.575 km), Urano es uno de los cuatro planetas gigantes del Sistema
Solar junto con Júpiter, Saturno y el citado Neptuno. Al igual que ellos Urano
dispone de un sistema de satélites propio de los que conocemos al menos 27. A
pesar de todos estos datos se podría decir que Urano y sus satélites son quizá
los “grandes desconocidos” de nuestro entorno cósmico más cercano (en
magnitudes astronómicas). Para paliar tal impresión os hemos mostrado este
montaje gráfico, basado en fotografías reales enviadas por la sonda interplanetaria
(ahora interestelar) Voyager 2 en 1986, única sonda terrestre que ha llegado
hasta Urano y sus lunas…
Trayectoria
interplanetaria de las naves Voyager 1 y 2 (1977-1989).
[Clic en la imagen para ampliar. Infografía:
Paco Arnau (2000) / Ciudad futura]
El Voyager 2, lanzado desde Cabo Cañaveral por la
NASA en sus “buenos tiempos” (1977), alcanzó Urano hace ya prácticamente 15
años, en 1986, y posteriormente Neptuno en 1989; todo ello gracias a una
maniobra de aceleración y corrección de trayectoria que, aprovechando el campo
gravitatorio de Saturno, fue efectuada en 1981 [véase al respecto nuestra
infografía sobre su trayectoria interplanetaria].
En el espectro cromático que pueden captar nuestros
ojos Urano muestra un color azul verdoso más uniforme y menos saturado que el
intenso azul de Neptuno o el de la propia Tierra. Urano tiene además un sistema
de anillos orbitales, aunque éste es mucho más tenue que el de Saturno; razón
por la que no es visible en nuestro espectro visual desde la lejanía. Pero eso
tiene remedio gracias a la ciencia y a la tecnología…
La imagen inferior en falso color —captada en 1998
por el telescopio orbital Hubble— nos “descubre” esos anillos así como las
nubes y dinámicas atmosféricas de Urano gracias a una cámara espectrométrica
(Near Infrared Camera and Multi-Object Spectrometer). Otra de las
peculiaridades de Urano es la gran inclinación de su eje de rotación en
relación con el plano de su órbita: da vueltas al Sol (una órbita cada 84 años
terrestres) prácticamente “tumbado”, tal y como se puede apreciar en la imagen.
Aparte de los anillos en esta imagen se pueden observar sistemas nubosos,
alguno más grande que nuestra Luna, desplazándose a una velocidad aproximada de
500 km/h (las áreas de tono más rojizo), así como nueve de los satélites de
este “discreto” gigante del Sistema Solar. [Créditos de la imagen inferior:
Erich Karkoschka (Universidad de Arizona) y NASA]
Es un movimiento que efectúa la Tierra girando
sobre sí misma a lo largo de un eje imaginario denominado Eje terrestre que
pasa por sus polos. Una vuelta completa, tomando como referencia a las
estrellas, dura 23 horas con 56 minutos y 4 segundos y se denomina día sidéreo.
Si tomamos como referencia al Sol, el mismo meridiano pasa frente a nuestra
estrella cada 24 horas, llamado día solar. Los 3 minutos y 56 segundos de
diferencia se deben a que en ese plazo de tiempo la Tierra ha avanzado en su
órbita y debe de girar algo más que un día sideral para completar un día solar.
La primera referencia tomada por el hombre fue el
Sol, cuyo movimiento aparente, originado en la rotación de la Tierra, determina
el día y la noche, dando la impresión que el cielo gira alrededor del planeta.
En el uso coloquial del lenguaje se utiliza la palabra día para designar este
fenómeno, que en astronomía se refiere como día solar y se corresponde con el
tiempo solar.
Movimiento de traslación.
Es un movimiento por el cual la Tierra se mueve
alrededor del Sol. En 365 días con 6 horas, esas 6 horas se acumulan cada año,
transcurridos 4 años, se convierte en 24 horas (1 día). Cada cuatro años hay un
año que tiene 366 días, al que se denomina año bisiesto. La causa de este
movimiento es la acción de la gravedad, y origina una serie de cambios que, al
igual que el día, permiten la medición del tiempo. Tomando como referencia el
Sol, resulta lo que se denomina año tropical, lapso necesario para que se
repitan las estaciones del año. Dura 365 días, 5 horas y 47 minutos. El
movimiento que describe es una trayectoria elíptica de 930 millones de
kilómetros, a una distancia media del Sol de prácticamente 150 millones de
kilómetros ó 1 U.A. (Unidad Astronómica: 149 675 000 km). De esto se deduce que
la Tierra se desplaza con una rapidez media de 106 200 km/h (29,5 km/s).
La trayectoria u órbita terrestre es elíptica. El
Sol ocupa uno de los focos de la elipse y, debido a la excentricidad de la
órbita, la distancia entre el Sol y la Tierra varía a lo largo del año. En los
primeros días de enero se alcanza la máxima proximidad al Sol, produciéndose el
perihelio, donde la distancia es de 147,5 millones de km,1 mientras que en los
primeros días de julio se alcanza la máxima lejanía, denominado afelio, donde
la distancia es de 152,6 millones de km.
Como se observa en el gráfico de arriba, el eje
terrestre forma un ángulo de unos 23,5º respecto a la normal de la eclíptica,
fenómeno denominado oblicuidad de la eclíptica. Esta inclinación, combinada con
la traslación, produce sendos largos períodos de varios meses de luz y
oscuridad continuadas en los polos geográficos, además de ser la causa de las
estaciones del año, derivadas del cambio del ángulo de incidencia de la
radiación solar.
Movimiento de precesión
El movimiento de precesión de los equinoccios o
mejor llamado movimiento de trompo, es debido al movimiento de precesión de la
Tierra causado por el momento de fuerza ejercido por el sistema Tierra-Sol en
función de la inclinación del eje de rotación terrestre con respecto al Sol
(alrededor de 23,43°).
La inclinación del eje terrestre varía con una
frecuencia incierta, ya que depende (entre otras causas) de los movimientos
telúricos. En febrero del 2010, se registró una variación del eje terrestre de
8 centímetros aproximadamente, por causa del terremoto de 8,8° Richter que
afectó a Chile. En tanto que el maremoto y consecuente tsunami que azotó al
sudeste asiático en el año 2004, desplazó 17,8 centímetros al eje terrestre.2
Debido a lo anterior, la duración de una vuelta
completa de precesión nunca es exacta; no obstante, los científicos la han
estimado en un rango aproximado de entre 25 700 y 25 900 años. A este ciclo se
le denomina año platónico.
Movimiento de nutación.
La precesión es aún más compleja si consideramos un
cuarto movimiento: la nutación. Esto sucede con cualquier cuerpo simétrico o
esferoide girando sobre su eje; un trompo (peonza) es un buen ejemplo, pues
cuando cae comienza la precesión. Como consecuencia del movimiento de caída, la
púa del trompo se apoya en el suelo con más fuerza, de modo que aumenta la
fuerza de reacción vertical, que finalmente llegará a ser mayor que el peso.
Cuando esto sucede, el centro de masa del trompo comienza a acelerar hacia
arriba. El proceso se repite, y el movimiento se compone de una precesión
acompañada de una oscilación del eje de rotación hacia abajo y hacia arriba,
que recibe el nombre de nutación.
Para el caso de la Tierra, la nutación es la
oscilación periódica del polo de la Tierra alrededor de su posición media en la
esfera celeste, debido a las fuerzas externas de atracción gravitatoria entre
la Luna y el Sol con la Tierra. Esta oscilación es similar al movimiento de una
peonza (trompo) cuando pierde fuerza y está a punto de caerse.3
La Tierra se desplaza unos nueve segundos de arco
cada 18,6 años, lo que supone que en una vuelta completa de precesión, la
Tierra habrá realizado 1385 bucles.
Bamboleo de Chandler.
Se trata de una pequeña oscilación del eje de
rotación de la Tierra que añade 0,7 segundos de arco en un período de 433 días
a la precesión de los equinoccios. Fue descubierto por el astrónomo
norteamericano Seth Carlo Chandler en 1891, y actualmente no se conocen las
causas que lo producen, aunque se han propuesto varias teorías (fluctuaciones
climáticas causantes de cambios en la distribución de la masa atmosférica,
posibles movimientos geofísicos bajo la corteza terrestre, variaciones de
concentración salina en el mar, etc.).4
El máximo rango registrado por esta oscilación
ocurrió en el año 1910, y por razones que aún se desconocen, este movimiento
desapareció durante seis semanas en el año 2006.
En julio de 2009, la página web Lunar Explorer
Italia publicaba por primera vez la imagen que aparece sobre estas líneas. En
ella se aprecia lo que parece ser un monumento de roca, en forma de monolito
rectangular. Nada demasiado misterioso si no fuera, claro, por el hecho de que
la fotografía fue tomada en Marte, y además por uno de los mejores instrumentos
que tenemos allí: la cámara de alta resolución Hirise, de la misión Mars
Reconnaissance Orbiter, de la NASA.
A partir de ahí, la cosa se disparó y la foto pasó
a formar parte de la colección de "pruebas" de la existencia de una
antigua civilización marciana. De poco sirvió que apenas un mes más tarde, en
agosto de 2009, los investigadores de la Universidad de Arizona, los mismos que
obtuvieron la imagen, aseguraran que se trataba de una simple roca sin nada que
destacar, fruto de un desprendimiento de las colinas en cuya misma base se
encuentra el "monolito".
Cada poco tiempo, la imagen vuelve a publicarse en
Internet como si se tratara de una novedad, y la historia se repite, aunque
cada vez con nuevos añadidos. Sin embargo, existen razones y pruebas más que
concluyentes de que no se trata de una estructura artificial. Ni tampoco, por
supuesto, de un remedo marciano del monolito que aparece en la Luna en la
inolvidable película de Kubrick "2001: Una Odisea en el Espacio".
Según explica Jonathon Hill, uno de los
investigadores de la Universidad de Arizona encargado de procesar las imágenes
de las misiones a Marte, el objeto en cuestión no es más que una roca sin
misterio alguno. Y que además ni siquiera es perfectamente rectangular.
Otra imagen tomada del monolito en Marte.
Pero veamos. El instrumento Hirise, una cámara de
40 millones de dólares y que es la mejor jamás embarcada en una misión
interplanetaria, tiene una resolución aproximada de 30 cm. por píxel, algo que
resulta impresionante si se tiene en cuenta que sus fotografías se toman, por
lo general, desde unos 300 km. de altura sobre el suelo marciano.
A pesar de ello, la resolución de cámara no es
suficiente para revelar detalles como pueden ser las anfractuosidades de una
roca de tamaño medio. "Cuando la resolución es demasiado baja como para
resolver un objeto -explica Hill- éste tiende a parecer rectangular, porque los
píxeles de la imagen son cuadrados".
Cuando la resolución es demasiado baja como para
resolver un objeto éste tiende a parecer rectangular, porque los píxeles de la
imagen son cuadrados
Y luego está la localización de la roca, justo a los
pies de una colina y cerca de muchas otras rocas (ver imagen de arriba), lo que
sugiere que en algún momento del pasado una parte de la colina se vino abajo.
En todo caso, bromea Hills un lugar peligroso para construir allí
deliberadamente cualquier cosa: "Si yo tuviera que construir un monolito
en alguna parte, ese sería el último lugar que elegiría. En efecto, los
escombros que caen de la colina terminarían por taparlo todo con mucha
rapidez".
Por si aún fuera poco, Hill añade que también la
altura aparente del monolito resulta exagerada en la foto debido a la posición
del Sol. De hecho, la imagen fue tomada con el Sol muy bajo, cerca del
horizonte, lo que produce sombras muy alargadas.
Imagen original del monolito tomada por la cámara de
alta resolución Hirise, de la misión Mars Reconnaissance Orbiter.
Ahora bien, antes de puntualizar si el monolito es
de origen natural o no, debemos preguntarnos si existe algún vestigio de vida
en el planeta Marte. Hace tan solo unos días, un equipo de científicos de
Italia, California y Arizona aseguraron haber hallado evidencia de la
existencia de vida en el planeta Marte. Esta conclusión llegó cuando
reevaluaron los experimentos obtenidos por las sondas Viking 1 y 2 las cuales
descendieron sobre la superficie marciana en el año 1976, cuyas muestras del
suelo mostraban una liberación sustancial de gases que debieron ser producidos
como desechos biológicos por algún tipo de organismo. Es probable que la vida
en otros lugares no necesariamente dependa del agua como ocurre en la Tierra.
En la imagen se puede observar la forma de un
humanoide acostado en una roca, tal vez descansando.
La imagen le ha dado la vuelta al mundo y ha dejado
mucho que hablar.
Algunas hipótesis
mencionadas a raíz de la imagen recalcan la existencia de vida en Marte, otras
hablan de simples formaciones o sombras. Ahora si hablamos de la edición de
esta imagen, es difícil llegar a pensar que fue así puesto que estamos hablando
de una fotografía tomada por la NASA.
Un
Italiano descubrió en el 2011 una nueva extraña formación marciana semejante a un
rostro de perfil en las coordenadas Latitud 33°12’29.82″N, Longitud
12°55’51.21″O.E.
Mateo
Ianneo, de 46 años de edad, un apasionado de los enigmas del planeta Marte,
descubrió esta rareza examinando fotografías enviadas a la Tierra por una sonda
de la ESA y difundió su hallazgo en la web como simple curiosidad.
Existe una enorme cantidad de especulaciones sobre formas cuya irregular geometría
se encuentra también presente en cualquier zona montañosa terrestre ( y no por
eso son consideradas no naturales ) como - para nosotros - el injustificado
revuelo que provocó la foto del "monolito" fotografiado por la
Reconnaisance Orbiter, una simple piedra cuadrada de 5 metros de ancho o su
similar detectada en el satélite Phobos ( para colmo esta última
promocionada por el ex astronauta Buzz Aldrin en un canal de cable
estadounidense ), que tal vez excitó la imaginación colectiva por recordar al
famoso monolito de la genial película de Stanley Kubric "2001 Una Odisea
en el Espacio".